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domingo, 9 de junio de 2013

Proceso artesanal del pan

Mi otro abuelo fue panadero hasta que uno de sus hijos se quedo con la panadería y en épocas de trabajo mi madre nos llevaba para la panadería y algún que otro saco de harina tenemos roto, de echo el tradicional roscón de Reyes o la rosca de Pascua lo aborreciamos tan solo olerlo y lo que nos gustaba era comer el pan recién salido del horno.

Sin embargo cuando mi abuela hacía los bollos de pan de trigo o de maíz nos pasabamos el domingo picoteando en el, pues para nosotros el pan del horno de casa era lo más rico porque solo lo hacía a los fines de semana.  En este horno también se asaban los gallos, el cordero y se cocian las empanadas.


El yayo se encargaba de encender una buena hoguera en el horno para calentarlo.

Ahora yo suelo ponerle dos o tres veces fuego al año para que no se eche a perder y ayer fue uno de esos días.

Le puse una buena hoguera de madera de roble, eucalipto y sarmientos de las vides que vamos cortando ( cepas)

El horno estaba bastante húmedo y me costo que cogiera temperatura, le tuve fuego casí un par de horas, porque este año con tanta lluvia y mal tiempo esta todo mojado.
Pero antes de encenderlo me dije que ya que iba a encenderlo pues nada mejor que amasar un poco de pan y probar como iba el horno.


Ingredientes para los bollos:
1/2 kilo de harina de trigo
1/2 kilo de harina integral de trigo
125 ml de agua
15 gr de levadura
1 pizca de sal

Estas son las cantidades que amase para hacer el pan, a todo el proceso se le llama cocedura.

Preparación:


Poner la sal y la levadura en el agua para que se diluyan, ir añadiendo las harinas hasta que quede una masa lista para poder trabajar, se echa encima del mesado y se trabaja la masa castigandola, como decía mi abuelo, es decir, dandole pequeño golpes contra la mesa.

Cuando estea amasada se deja reposar  ( levedar) y se tapa con un trapo. Según la temperatura que tengamos en el sitio donde dejemos reposar la masa subira más o menos.
Yo la tuve un par de horas, pasado este tiempo había doblado su volumen y dividi la masa en dos bollos, los puse encima de un papel de horno, les hice los cortes y los enharine. Los deje reposar otra hora, antes de meter en el horno.


El horno ya alcanzo una buena temperatura y ya solo hay brasas en el interior.

Toca prepararlo para meter el pan.











Para eso sacamos con una pala todas las brasas del interior.
El mesado de mi horno es de piedra granítica por eso dejamos las brasas al lado del horno. De echo cuando aso churrasco o pescado hago las brasas encima de esa piedra, de ahi que salga la foto de la parrilla.







Cuando retiro las brasas lo siguiente que hago es barrer el interior del horno para limpiarlo y que no queden rescoldos.


Y horno listo para meter el pan.


En la foto veis los dos bollos de pan integral y uno pequeñito que es de el resto de la masa que me sobro de la empanada, es que a mi ese pan me encanta comerlo caliente con queso.










Cerramos la puerta y el pan a cocerse.



Antiguamente la puerta era de madera y alrededor se cubria con un emplaste de barro mojado para que el calor no saliese, ahora hace años que se le puso una puerta de hierro fundido que pertenece a una antigua cociña de leña, pero ya va pidiendo una para el sitio, el próximo que cambie la cocina de leña la puerta del horno ya tiene destino, el horno de la yaya.



El pan estaba listo en hora y cuarto, este tiempo fue debido a que el horno llevaba mucho tiempo sin encender, sino en 45 minutos podriamos tener el pan listo.



Los dos 2 bollos de Pan integral de trigo:











Uno de ellos se lo lleve a mis padres y el otro hace un rato que se lo terminaron en la merienda, estaba más rico hoy que ayer, esponjoso. Dieron buena cuenta de él el yayo, las bisnietas y mis tios.



Pan de masa de empanada






Hoy seguía tan fresco como ayer, el pan de casa dura más tiempo fresco qe el de procesos más industriales.



El próximo lo prepararé com masa madre para que veais como queda, aunque ya me pidieron que probara a hacer un de maíz y uno de centeno.?

miércoles, 15 de mayo de 2013

Vendimia: IV. El proceso del vino tinto.

Hemos acabado de vendimiar las uvas tintas, hace unos días os mostraba los distintos tipos de uva tinta de la huerta.
Y hoy os voy a mostrar como se elabora este vino, en esta zona el que más fama tiene es el tinto de barrantes echo a base de uva "Folla Redonda" que es el que os voy a mostrar hoy.

Recolección: de la viña a las tinas.













Una vez recolectadas pasamos a "estrujalas" ( triturado)









Una vez trituradas empieza el proceso de fermentación, en el caso del vino tinto se deja fermentar de 3 a 4 días, este tipo de uva cuanto más fermente más color y cuerpo coge. Durante estes días se va pisado para que el mosto fermente por igual, para ello usamos lo que llamamos "PISON" un palo grueso rematado en 4 dientes.












Pasado este tiempo, pasamos a retirar el mosto y vamos llenando los barriles, con las uvas que quedan en la tina se llevan a la "lagareta" para que las uvas suelten todo el mosto que aun les queda.

































Y al final de todo este proceso el vino se deja reposar en los barriles de madera hasta su segunda fermentación que será a partir del mes de noviembre.

Y ahora os enseño como quedan las uvas una vez exprimidas y prensadas, y a estos restos se les llaman "BAGAZO" y es usado para hacer el orujo (aguardiente de hierbas, blanca o el licor cafe).


















En mi casa recuerdo que cuando se acaba de hacer el vino tinto mi abuela ya se olvidaba del vino del año anterior embotellado y ya se empezaba a beber el vino nuevo. Y ahora que estamos en otoño cuando empezaba el frio siempre le hacía sopas de burro cansado a mi abuelo, yo tenia sobre unos 6 años y mirar aquella taza llena de vino tinto con trozos de pan y azúcar me moria de las ganas de poder también tomar esa sopa, me decían que no, que era muy pequeña, hasta que un día cansada de que se la pidiese me preparo una buena taza y me dijo que hasta que acabase no me levantase de la mesa. Me aborrecio de tal manera el vino que nunca más quise saber nada, incluso en Navidades cuando se asaban las manzanas y se le echaban en las tazas al vino para calentarlo y beberlo durante la cena y a los niños nos permitian comernos esa manzana y hasta beber un poco de vino. Yo nunca quise.

Hasta hace unos pocos años que empece de nuevo a disfrutar tomandome una copa de vino y ahora para acompañar una buena cena o comida elijo un buen vino tinto. Hasta el punto de participar en alguna cata y cada vez colarme más en el mundo de los sumillieres.



Paradojas de la vida, pase de ansiar beber ese vino con pan y azúcar a aborrecerlo durante años y ahora a ser el acompañante ideal en una buena cena.












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